
Si realmente quieres ser actor, pero sólo a condición de que actuar no te impida dedicarte a tus partidas de golf, tus ambiciones políticas y tu vida sexual, en realidad no quieres ser actor. Actuar no sólo es un trabajo a media jornada, algo más que un trabajo a jornada completa. Es una obsesión a jornada completa.
Michael Keane